Secas o frescas, aumentar su consumo aporta beneficios y variedad a la dieta. Las algas marinas son unos de los “vegetales” más saludables que uno puede comer.
No es parte de nuestra cultura, pero probablemente sea de las pocas cosas que queden en el mar, cuando haya desaparecido el pescado, para alimentar a millones de personas. Por lo pronto, mientras nos acostumbramos al sabor, la textura y el olor de esta comida ancestral, o encontramos cómo tejer recetas de ellas en nuestro acerbo culinario, una sugerencia práctica: sécalas en el horno al punto en que puedas pulverizarlas fácilmente y agrega este polvo a sopas y guisos.
Agrega un pedazo de alga secada al agua al hervir tu arroz, por ejemplo de alga kombu (que puedes comprar en una tienda naturista o especializada en frutos del mar). Cuando el arroz esté listo puedes quitar la hoja, pero todos los nutrientes quedarán en el arroz.